Crónica de un tablero que respira.

Pasamos el meridiano de la competición reina en Tenerife, y el tiempo, siempre sabio, nos invita a detenernos un instante. A mirar atrás sin nostalgia y hacia adelante sin prisa. Ocho rondas, cuarenta y un escuadrones, cuatro categorías y tantas jugadas que darían para ilustrar un libro. Partidas ganadas, entabladas, perdidas. Palabras necesarias, sí, pero insuficientes para describir el camino andado. Porque todo ajedrecista sabe —como sabía Borges— que el verdadero movimiento no siempre deja huella visible. Lo que ocurre sobre el tablero rara vez cabe en una casilla, ni siquiera en la memoria fría de un acta.
En cada lucha silenciosa de los sábados por la tarde se manifiesta el ingenio humano buscando alternativas, explorando salidas, aprendiendo del error. Con lo pequeño —diría Galeano— ensayamos el arte de lo grande. Con sesenta y cuatro escaques practicamos el arte de vivir.

Los siguientes párrafos pretenden resaltar el valor tan importante que le damos a nuestros equipos y a su espíritu deportivo.
Categoría Preferente
En lo más alto, el Club Ébano Barrio Nuevo confirma las expectativas del ranking inicial. Un equipo sólido, que ha convertido la regularidad en virtud y la victoria en hábito.
Le sigue Canarias 64 que guarda fuerzas y memoria: sabe que el ajedrez es una carrera larga. Equipo compacto y siempre dispuesto a dar guerra.

En tercera posición aparece, Al Shah Mat Los Realejos, proyecto de futuro que cada semana apuesta por jóvenes dispuestos a devorar el tablero con la naturalidad de quien todavía no conoce el límite.
Cuarta posición para el Club Matancero Caissa Enroque, mezcla de veteranía y juventud, pero sobre todo de algo más difícil de medir: alma.
Rey Ahogado, quinto, atesora conocimiento, experiencia y promete batallas duras en la segunda vuelta, aunque los números aún no lo reflejen.

Fundación Cajacanarias, sexto, guiado por la experiencia del GM José Luis Fernández y el empuje luminoso de una cantera joven que juega sin miedo, como quien aún cree que el mundo puede ordenarse con paciencia.

Cierran la tabla Lasker Isora y Dama El Sauzal, dos equipos que no han dicho su última palabra. Porque —como recordaba Camus— no siempre gana quien llega primero, sino quien no se rinde.

Primera Categoría
Encabeza la clasificación Canarias 64 B – Granadilla, ejemplo de constancia y equilibrio, virtudes que suelen construir los podios más duraderos. Muy cerca, Ébano Barrio Nuevo B, jugadores aguerridos con un palmarés que respalda su ambición.

Círculo de Amistad ocupa la tercera plaza, firme candidato al título. Caissa Enroque B, cuarto, representa la dureza del mar del norte y la candidez de sus puestas de sol.
Al Shah Mat Los Realejos, quintos, talento y carácter al servicio de un objetivo claro: posicionar su cantera como referente. Jaque de San Benito, sextos, entre sus filas jugadores aguerridos dispuestos a escalar posiciones.
En séptima posición, La Victoria 94, experiencia y compromiso con sus colores. Cierra la tabla Piratas Corsarios Drake, club joven, con jugadores de la zona que están sembrando hoy lo que recogerán mañana.

Segunda Categoría
Lidera Grademar Adeje Chess Club A, sólida primera vuelta que les hace candidatos al ascenso. Le sigue Ébano Barrio Nuevo C, luchando cada encuentro para alcanzar los máximos objetivos.
Tercero, Alferza Fundación Cajacanarias, habitual del podio por la calidad de sus filas. Cuarto, Santa Úrsula Badnor A, con margen de mejora que los lleve al podio final.

Victoria 94 B, quinto, promete dar guerra y escalar posiciones; Al Shah Mat C, sexto, confirma que juventud y veteranía es una combinación que nunca falla.

Círculo de Amistad XII de Enero, con sus grandes jugadores, ya está escribiendo el futuro. Cierra la tabla la cantera sauzalera, con un horizonte lleno de partidas por descubrir.

Categoría Cenicienta
Diecisiete equipos dan vida a la categoría más poblada, donde cada punto se lucha como si fuera el último. Lideran indiscutiblemente, Rey Ahogado B, aunque saben que el honor exige constancia.

En segunda posición encontramos a Caissa Enroque C, que no pierde de vista la oportunidad de subir, al igual que Lasker Isora B.
Alferza Fundación Cajacanarias C, cuarto, es juventud y proyecto. Jaque de San Benito B, quintos, manteniendo vivo su espíritu combativo. El filial D de Al Shah Mat, sexto, aportando carisma y sensibilidad semanal a la competición.

Ébano Barrio Nuevo D y Círculo Amistad C, séptimo y octavo, toman impulso para asaltar el podio final.
Al Shah Mat E, noveno por el momento, porque nada está escrito hasta el final.
Espada, Caballo y Tiempo, décimos, juventud divino tesoro que terminarán sorprendiendo.
Caissa Enroque D, décimos primeros, por delante nuevas oportunidades para mejorar el ranking.

Duodécima posición para Santa Úrsula Badnor B, la mezcla de veteranía y juventud terminará funcionando y seguro hacen una excelente final de vuelta.
Grademar Adeje B, ocupa la décimo tercera posición, un equipo que sigue reajustándose y dará sorpresas finales. Le sigue el Chiñaco Buenavista, merecen un aplauso especial: sostener la llama del ajedrez lejos del centro es, en sí mismo, una victoria.
Décimo quinta posición para Escaque A2, les aseguramos que no se “escaquean”, pronto ocuparan el cuadro de honor.
El histórico Centro Icodense, nos muestra semanalmente su entusiasmo, en poco tiempo estos chicos y chica darán alegrías al ajedrez icodense. Pequeños gigantes que saben que el resultado no siempre cuenta la historia completa.

Cierra la clasificación, Jaque de San Benito C, niños valientes recién llegados a nuestra familia.
Si has llegado hasta aquí, es probable que tengas la misma sensación que yo: felicidad para los que están cumpliendo sus objetivos y un poco de decepción para aquellos que ocupan los puestos finales o los que tenían expectativas altas.
El caso es que no quiero que esto se quede en una simple redacción que relata el estado de la fría tabla de emparejamientos, quiero que lo leamos en positivo.
Me explico.
Por ejemplo, si en una partida te digo: “No mires esas piezas colgando”, ¿Dónde va a ir tu atención? Exactamente ahí: a las piezas colgando.
En ajedrez, igual que en la vida, aquello que nombramos ocupa el centro de nuestro pensamiento. Cuando usamos un lenguaje negativo, terminamos enfocándonos en lo que queremos evitar, no en lo que nos impulsa hacia adelante. Y en el tablero, eso equivale a ver amenazas por todas partes sin encontrar el plan correcto.
Ahora piensa en esto: si te repites “No soy bueno calculando”, estás sembrando dentro de ti una presión oscura y estéril, muy distinta a decirte: “Voy a entrenar mi cálculo paso a paso hasta dominarlo”. Aquí está la esencia del lenguaje positivo en ajedrez: poner inteligencia, claridad y propósito a las palabras que te dices cuando juegas, cuando estudias y cuando te enfrentas a tus propios límites. Significa hablarte de forma que tus palabras se conviertan en jugadas ganadoras, no en piezas que se rinden sin luchar.
Una manera poderosa de despertar esta consciencia es la siguiente: cuando escuches a un compañero decir “Soy un desastre en finales” o “Siempre me equivoco”, detén la conversación como quien pausa una partida crítica y dile: “Dímelo en positivo”.
Verás que primero aparece la sorpresa, quizá un silencio pequeño donde el alma hace su propia reflexión, y luego la transformación: “Puedo mejorar mis finales si los estudio cada día”. Ese instante es como encontrar una jugada intermedia que cambia toda la partida: un nuevo enfoque, una verdad que abre posibilidades.
Claro, habrá posiciones, y momentos de la vida, tan difíciles que encontrar el lado positivo cuesta. Como esos finales duros donde nada parece claro. Pero igual que entrenamos patrones, estudiamos aperturas o revisamos nuestras derrotas, el lenguaje positivo se entrena hasta ser un hábito natural que fortalece tu equilibrio emocional, tu resiliencia y tu capacidad de mirar la próxima jugada con ilusión y valentía.
Las frases en positivo, igual que una buena estrategia, cambian el rumbo de tus emociones y te permiten liberar el enorme potencial que llevas dentro. En cambio, hablarte en negativo solo levanta muros que bloquean tu visión, igual que una mala posición llena de piezas sin coordinación.
ASÍ QUE… ¡DÍMELO EN POSITIVO!.
