El libro viajero está preparado para cumplir con su misión.

Ha convivido entre un club y otro, de unas manos a otras, recogiendo palabras que hoy forman parte de algo que nos pertenece a todos.

En sus páginas hay recuerdos, miradas, vivencias y pensamientos que quizá nunca nos habríamos dicho en voz alta o eso se pretendía siguiendo su historia y cada una de sus paradas. Algunos hablan de nosotros mismos con nombres y apellidos; otros prefieren esconderse en una metáfora de un guardián o de un paisaje, en una frase que parece sencilla o en unas líneas que solo cobran sentido cuando uno se detiene a leerlas despacio.

Ahora está terminado. Y, sin embargo, empieza otra etapa, la de quienes se acerquen a sus páginas sin prisas, sin buscar respuestas concretas, dispuestos a encontrar aquello que cada cual necesite encontrar.

Os invitamos a abrirlo con el corazón, a leer entre líneas y a reconocernos en las palabras de los demás. Puede que alguna página os devuelva un recuerdo, que otra los sorprenda o que, al terminar, sintáis que conocéis un poco mejor a quienes comparten con nosotros este camino.

El libro ya está aquí, preparado para ser disfrutado. Se ha puesto mucho cariño al crearlo, independientemente del resultado y eso, tiene un gran valor en estos tiempos donde la creatividad está en decadencia. Ha viajado por nuestros clubes y regresa con algo de cada uno de ellos. Ahora nos toca a nosotros recibirlo, leerlo y dejar que sus páginas nos hablen.

Por fta_admin

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